En las leyendas y narraciones irlandesas, el mar de la costa oeste y más concretamente el que desde la bahía de Galway se adentra y rodea, con sus gigantescas olas, las diminutas islas Arán, se nos presenta como una fuerza mitológica destructora de hombres, con poder de atacar de forma inesperada; también se nos presenta idealizado en forma de una bella mujer que arrastra hacia el fondo de los abismos a todos los pescadores de los que se enamora. El mar siempre será temido y respetado. Existen muchas supersticiones que han llegado hasta nuestros días.
EL BARCO FANTASMA DEL MAR DE ARAN
En la bahía de Galway, costa oeste irlandesa, durante las noches de tormenta, los pescadores han visto un barco fantasma, con sus velas desplegadas y de un tamaño enorme. Una noche que Owen Moor se encontraba pescando con su hija en su barca, se levantó una gran tempestad y la pequeña embarcación se vió en el trance de zozobrar. Repentinamente apareció un enorme barco luminoso que con sus velas desplegadas caminaba hacia ellos.A su alrededor milagrosamente el agua se encontraba totalmente en calma. La pequeña embarcación de Owen se hundió y éste como pudo logro mantenerse a flote y llegar a la orilla. No así su hija Maureen, que desapareció tragada por el mar. Durante días los pescadores esperaron que el mar arrojara el cuerpo de la joven sobre la playa, pero no apreció.
Dos años más tarde, en medio de una terrible tormenta, en una noche de invierno Moor y su familia escucharon unos golpes en la puerta, al abrir quedaron alucinados. En el dintel se encontraba Maureen resplandeciente de belleza: sus cabellos eran del color del oro, su traje parecía hecho de la espuma del mar y su manto verde era del color de las algas. Maureen les un sencillo vestido y que su madre peinara sus cabellos, con lo que volvió a ser la joven de antes. A continuación les contó, que la noche del naufragio cuando estaba a punto de ahogarse unas manos la cogieron y la subieron al buque fantasma ; en medio de una gran luz pudo ver como navegaban con rumbo desconocido y como más tarde llegaba a una isla maravillosa habitada por hadas, donde se casó con el rey de dicha isla, pero éste al ver su pena le había permitido volver a ver a su familia. La joven permaneció durante dos días con sus padres y hermanos para posteriormente volver con el rey del mar, no sin antes ocultar su pena, ya que a pesar de ser muy bien tratada en la isla, las hadas por no tener corazón humano no sentían alegrías o tristezas. La madre de Maureen al segundo día de permanecer en su casa quemó, los maravillosos vestidos de su hija; a la mañana siguiente la joven desapareció.
Al cabo de cinco años Maureen volvió a presentarse ante sus padres, diciéndoles que por quemarle los vestidos, su esposo no le había permitido volver antes. Permaneció varios con ellos y volvió a adentrarse en el mar en la misma lancha luminosa que la había traído. No obstante Maureen volvía de vez en cuando para visitar a su familia; los años fueron pasando, su padre murió y antes de morir su madre, la joven se presentó y arrodillándose a los pies de la moribunda le rogó que pidiera a Dios la librara del poder de las hadas y que pudiera tener una muerte cristiana. Después de la muerte de sus padres Maureen no volvió a ser vista; sus hermanos emigraron y se repartieron por distintos países. Solamente el hermano más pequeño siguió siendo pescador y permaneció en la vieja cabaña familiar, con el tiempo sus hijos tambien emigraron y solo la hija más pequeña casada con un pescador siguió viviendo en la cabaña de la familia.
Pasaron muchos años y una noche de tormenta llamaron a la puerta y se presentó Maureen tan joven y bella como siempre. Pidió un vestido, y que le fueran peinados los cabellos con el peine de su madre. Así lo hicieron y vieron cómo inmediatamente su bella figura comenzaba a envejecer, para transformarse en pocos minutos en una anciana de cabellos blancos y el rostro surcado por profundas arrugas; poco después expiraba. El ruego hecho a su madre había sido escuchado por Dios. Su cuerpo fue enterrado con el de sus padres, y un maravilloso trébol creció sobre la tumba.
Han pasado los años, y las hadas no han sido vistas de nuevo, pero todavía en las noches de tormenta del mar de Arán se puede ver un maravilloso barco, que con sus vela desplegadas, tan blanco como la luna, surca majestuosamente las encrespadas olas.
EL PESCADOR DEL MAR DE ARAN
Un pescador, que un día atravesaba con su pequeña embarcación el mar de Arán, próximo a las islas del mismo nombre. A mitad de su camino vio horrorizado cómo el mar se levantaba formando una gigantesca montaña, que avanzando a gran velocidad, se abalanzó sobre él. En el último instante y sabiendo que su fin había llegado, de forma instintiva sacó su cuchillo y lo lanzó con fuerza contra el mar, en un acto desesperado, pese a saber que nada lograría con ello. Su sorpresa fue enorme, al ver que el mar instantáneamente recobraba la calma y podríaproseguir su viaje. Cuando llegó a su destino y desembarcó se quedó maravillado de la suerte que había tenido, y de lo extraño del suceso. Entonces le invadió un profundo sueño, y al despertarse se encontró en un lugar totalmente desconocido; se hallaba en una lujosa mansión y a su lado una bella mujer, yacía acostada en un diván con un cuchillo atravesándole su seno derecho. La sorpresa del joven fue grande cuando reconoció su propio cuchillo que había lanzado contra el mar. Al ver el estado de sufrimiento de esta bella mujer, le arrancó el cuchillo de su pecho y al instante la joven se puso en pie sonriente y totalmente recuperada. El joven comprendió que se encontraba en el palacio de la diosa del mar y cuando ésta le pidió que se casara con ella y se quedara para siempre en su reino, el joven pescador, pese a estar prendado de su hermosura, no accedió a sus deseos por temor a lo desconocido, y le rogó que le dejara marchar. La diosa del mar asi lo hizo, y le entregó un libro como regalo, capaz de curar todo tipo de enfermedades..
Al momento el joven volvió a sumirse en un profundo sueño y al despertarse creyó que todo había sido un sueño. No obstante el libro se encontraba en su mano y hasta el final de sus días no pudo olvidar a la bella mujer y su aventura en el mar de Arán.
EL SOLDADO MUERTO Y LA SIRENA
En esta leyenda el mar también se nos presenta bajo la apariencia de una bella mujer, en este caso una sirena. Un día un pescador se sintió arrastrado en su "currgh" hasta unas rocas que sobresalían del mar, y sobre las que se encontraba una bellisima sirena. Entonces se formo un remolino que llevó a la embarcación y a su ocupante al fondo del mar. Ante los atónitos ojos del pescador, de repente se encontró en un mundo maravilloso, lleno de plantas y flores; la sirena se acercó hasta él y le ofreció vino, que él rechazó por temor; afortunadamente esto le salvaría la vida, a sus pies yacian un soldado sin poder saber cómo habia llegado hasta allí. Repentinamente el torbellino le devolvió a la superficie y pudo agarrarse a las rocas de la orilla. Más tarde se enteraría, que un soldado se había suicidado hace mucho tiempo tirándose al mar. El pescador no dudo en identificar al soldado del fondo del mar con el suicida, así como también comprendió que él milagrosamente se había salvado de perecer en manos de la sirena.