La fiesta de Halloween que se celebra el día 31 de octubre por la noche, tiene su origen en una festividad céltica conocida como SAMAIN que se deriva del irlandés antiguo y significa fin del verano. SAMAIN viene de SAMONIS, que significa "reunión", y es el quivalente a nuestro primero de noviembre, SAMONIS se hizo SAMUIN o SAMAIN en irlandés antiguo, y Samhain (sâuñ), en el irlandés moderno.
En este día, además se celebraba el encuentro amoroso a orillas de un rió, con Morirîganî y con Teutatis, el dios de la tribu, padre de los hombres y señor del mundo inferior. Morirîgani era la diosa única céltica, en su aspecto de señora del mundo inferior y de la hoguera, "La reina de espectros".
La versión de esta pareja para los irlandeses eran Morirían y Dagda; en las Galias (Francia), se llamaban Sucellos y Herecura; y en Hispania, Endovéllicos y Aticina. La cita amorosa tenia una consecuencia importante, pues la diosa le proporcionaba a su amado los secretos para salir victorioso en su próxima batalla mítica.
Para el folclore , Halloween es, en el hemisferio norte, el comienzo del año oscuro. Los antiguos celtas creían que la linea que une a este mundo con el otro mundo del "Más Allá", se estrechaba con la llegada de SAMAIN, permitiendo a los espíritus buenos y a los perversos acercarse en procesión a este mundo.Los espíritus perversos o malvados eran alejados, para ello se ponían máscaras o se pintaban la cara, y los espíritus buenos o de sus familiares fallecidos eran invitados a entrar en este mundo.
Con la llegada del cristianismo transformo esta fiesta en el día de todos los Santos, y de todos los difuntos, por los que hay que rezar oraciones.
El comienzo de la época oscura, marcaba el fin de la cosecha y era buen momento para hacer balance de los suministros y el ganado, para prepararse para el invierno. Los celtas como otros pueblos antiguos, empezaban los ciclos temporales por la mitad oscura: la jornada tenia su inicio con la caída del sol, y el año con el principio del invierno.
Calabaza gigante hueca con vela dentro
En el año 1840 la festividad llegó a Estados Unidos donde quedó fuertemente arraigada. Los inmigrantes irlandeses difundieron la costumbre de tallar las "Jack-O-Lantem" (calabazas gigantes huecas con una vela dentro, inspiradas en la leyenda de "Jack el tacaño").
La internacionalización de Hallowenn, se produjo en los años 70 y principios de los 80 gracias al cine, las series de televisión, y los medios de comunicación.
La unidad se manifiesta en el folclore, en el sentido religíoso de los aspectos naturales panteistas, que el cristianismo aprobechó con certeza a la hora de la conversión de estos pueblos.