El culto al fuego y al sol son tan antiguos como la humanidad. Las fiestas del fuego en la noche más corta del año, continúan celebrandose en España y en otros países como Irlanda donde se manifiestan con particularidades muy parecidas a las nuestras. Todos los años, el 24 de junio a las 12 horas de la noche (la hora bruja), tienen lugar unos rituales para aprovechar las energías de esta noche mágica.
En San Pedro Manrique (Soria), los mozos cruzan el fuego descalzos, llevando incluso a alguien en sus espaldas en plan de purificación.
En Galicia y en otras regiones españolas se enciende hogueras. La hoguera, el fuego, según la tradición tiene el poder de purificar, curar las enfermedades y tambien los maleficios. En Rosal (Pontevedra), se enciende una hoguera formada con piñas sobre el puente de un río llamado Tamuxe, y a las doce de la noche los enfermos se sumergen en el río para curar sus males, mientras que desde arriba les arrojan las piñas.
Son muy tradicionales las hogueras que se encienden en los castros celtas, como un rito que se hace desde tiempo inmemorial. Hay una larga lista de lugares donde estas fiestas populares que, pese a estar su primera información escrita relacionada con los ritos celtibéricos, se cree que se remontan a más de cuatro mil años y se extienden a otras culturas.
En Elizondo (Navarra), hay bailes en circulo y quema de brujas y en Zugarramurdi se celebran unos rituales mágicos para atraer la buena suerte.
En el Pirineo de Lérida se quema un abeto siguiendo un antiguo rito ancestral. En Asturias destaca Cudillero; también en Cantábria, Cataluña, Levante y en otras regiones españolas continúan celebrandose con hogueras esta fiesta mágica de la noche de San Juan. Tambien esta muy extendida la costumbre de escribir en un papel todo lo malo y arrojarlo a la hoguera.
En algunas regiones en esta noche, también se celebra un rito al agua, en Andalucia existe la costumbre de lavarse la cara a medianoche con la intención de mantenerse jóvenes todo el año.
Las plantas también juegan un papel importante en esta noche de rituales mágicos. En Galicia se recogen plantas aromáticas de varias clases que se dejan en agua y que tienen propiedades terapéuticas.
Los Irlandeses, siguiendo el rito ancestral pagano queman hogueras durante esta fiesta. El fuego sagrado era encendido, en épocas ancestrales en esta noche mágica con alegres y salvajes gritos, que se repetían de pueblo en pueblo a medida, que se iban encendiendo las nuevas hogueras, bailaban alrededor de ellas, mientras que narradores de leyendas y cuentos narraban acontecimientos de tiempos pasados, cuando los reyes y las princesas de Irlanda vivían con su propia gente.
En el solsticio de verano el sol ocupa el lugar más alto en el firmamento (24 de junio) y con él se produce un nuevo ciclo de la naturaleza, los días en esta época son más largos y calurosos y la naturaleza cobra de nuevo vida.
La fiesta del solsticio de verano, en la que se rendía un culto ancestral al sol y al fuego, es otra fiesta pagana cristianizada.
La fiesta del solsticio de verano, fue plasmado por Lady Gilde en su obra “Ancient Legends of Ireland”