Muchos pilotos han observado a 150 millas aproximadamente al norte de Lanzarote, en el archipiélago de las islas Canarias una isla claramente señalada en la pantalla del radar. En ninguna carta marina hay constancia de ese peñasco, a pesar de ser esta una de las rutas más frecuentadas del mundo.
Podría tratarse de una roca que en condiciones de marea baja emergería y se haría visible, no puede ser, pues sería un obstáculo demasiado importante para la navegación y estaría señalizado como “peligro”. Tampoco podría estar sumergida puesto que el radar no puede atravesar la superficie del agua. ¿Que es entonces? Nadie puede dar una explicación a este fenómeno sobrenatural. A veces aparece como una sola isla. Otras es un pequeño archipiélago, como un conjunto de pequeños islotes.
El timón de los barcos también ha señalizado tierra firme, pero al acercarse la isla desaparece, y en su lugar aparece una especie de niebla.
Los antiguos marinos hablan de una isla que aparece y desaparece y que llaman la isla de San Barandán, personaje mitológico de las leyendas del mar celtas, y que para los gallegos es San Borondón.