Es una fiesta popular celebrada en el mundo cristiano. Se celebra el día 2 de febrero, la purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la Ley del Antiguo Testamento. Se trata de una fiesta celebrada cuarenta días después de Navidad y está documentada, como tal, desde el siglo IV. Se la conoce popularmente como la fiesta de la Candelaria, por las candelas que ofreció la Virgen en el Templo junto a dos pichones y dos tortas.
Son propios en este día los ritos de misas y procesiones, donde no faltan las madres con sus lactantes. Se dice según la tradición, que si la candela que se enciende a la Virgen se apaga, la Candelaria llora, lo que viene a significar en muchas regiones, que el invierno se prolonga. Sin embargo si permanece encendida es un año de dichas para todos. En muchas iglesias de toda España, en las misas que se dicen este día se bendicen velas, para protegerse de las inclemencias meteorológicas (tormentas, grandes lluvias,etc,).
La Candelaria es una festividad que se conmemora en muchas poblaciones de España y en todas ellas tiene un sentido de fecundidad y protección. En muchas regiones se pasea a la Virgen por los campos para asegurarse su fertilidad. En Adamuz (Cordoba), se realizan fogatas adaptadas para ser saltadas. Las hogueras se realizan solo con romero y su aroma se expande por todo el pueblo (Atienza, 1997).
La Candelaria tiene sus origenes en las diosas madres de la fertilidad precristianas, diosas como; Tanit, Isis, Demeter,Proserpina o Brigit, entre otras.
Su fiesta se celebra en la primera luna de primavera, y en las culturas paganas occidentales siempre se ha dado un significado especial a esta fecha, en la que se celebraban fiestas en honor al inicio del ciclo fecundo, jugando en ellas el fuego un papel especial.